Hasta el 23 de febrero de 2025
Sobre la exposición
Artista: Rosa Pérez Carasa
El título de esta exposición “Panorama de los hechos y los días” elegido por la artista Rosa Pérez-Carasa tiene mucho que aportar a la comprensión y deleite de las obras que componen esta muestra.
Sí, Rosa recrea panoramas del paisaje urbano y rural deshabitado; hechos que verifican el abandono de la naturaleza en nuestra proximidad; corrobora la falta de humanidad, paisajes donde “nadie” tiene presencia. Todos estos retratos inexistentes, espacios que todos hemos recorrido e incluso vivimos en ellos, sin signos de identificación aparente tienen un rasgo común “el desafío de hallar donde aparentemente no hay” (María García Yelo, ABC cultural).
Así contrafachadas al desnudo con contenedores de basura como acompañantes, esqueletos de hormigón que ya nunca serán recubiertos,
descampados en la espera de construcciones deshabitadas, calles enlodadas con detalles de habitabilidad pero sin ella, incluso la ría de Llanes es retratada con el abismo de la soledad.





Urbes y escenarios llenos, llenos de metal y cemento, llenos de materia construida, con insinuaciones de agrandarse más, de no acabar, pero vacíos de rasgos que simulen a alguien, no sabemos quién, si hombre o árbol, pero a alguien que contrarreste la falta de humanidad, la falta de tempero en las tierras próximas.
Pese a la sincera representación del “Panorama de los hechos y los días” la adiestrada hechura de su pincel, la maestría y control en la composición, la emoción del abrupto color nos induce a querer quedarnos más en este desolado paisaje, a querer tenerlo como objeto poético de nuestro más íntimo ser.
Por otro lado, da origen a una nueva temática en la obra pictórica de Rosa un pequeño cuadro en el que se esboza un bonito parque infantil. Pero miremos mejor, la aparente humanidad de esta pintura enseguida nos desvela inacción, no hay niños, no hay vegetación, una vez más no hay nadie.





Se incrementa el desasosiego emocional cuando Rosa testifica que los reductos destinados al esparcimiento infantil se ubican en traseras inhóspitas de edificios, en calles abarrotadas de vehículos. Nadie está ahí, nadie se asoma, nadie se sienta, nadie juega.
Pese al colorido en la ejecución que nos podría confundir con sensaciones optimistas, Rosa pinta la desazón que nos provoca la insensibilidad al fabricar y proyectar la diversión de nuestros pequeños. Cubos de basura apoyados en zafias vallas que cercan unos metros cuadrados de goma y arena desnutrida.
Busco y encuentro un eco de esperanza y alegría, potente colorido en parques centrados en las estructuras de juego, como islas de diversión infantil (un zoom focalizado en árboles y columpios) desapareciendo así el hormigueo devorador de los aledaños urbanos. Alegre insinuación de esperanza reforzada en estos pequeños apuntes.
Eva González. “Constatar el panorama de la existencia sin esencia”
Madrid. 8 de noviembre, 2024
